Samurai Jack: El destino final del guerrero

Hay asuntos pendientes que te persiguen y te atormentan hasta que los resuelvas o encuentres una forma de librarte de ellos. Cuando esos asuntos son la salvación de tu pueblo y del mundo entero de la maldad más pura, es evidente que el tormento llegará a niveles casi insoportables. Así es como los aficionados nos reencontramos, 13 años después, con el guerrero conocido como Samurai Jack en una situación francamente desalentadora.

Samurai Jack fue una serie creada por Genndy Tartakovsky (creador de Dexter´s Lab, director de Hotel Transylvania y autor de la miniserie CAGE! De Marvel Cómics) en 2001, con una duración de cuatro temporadas, que en sus 52 episodios nos contaba la historia del hijo de un emperador, que ante el resurgimiento de un mal ancestral conocido como Aku, debe abandonar su hogar para entrenar y derrotar a este ser con la espada mágica de su padre. Sin embargo, cuando el héroe está a punto de destruir a Aku, este villano abre un portal, mandando al protagonista al futuro, donde su enemigo ya ha impuesto el horror en un mundo habitado por humanos, animales antropomórficos, robots, extraterrestres y demás personajes excéntricos, dejando al Samurai Jack con dos misiones, ayudar a todos los que pueda y regresar a su tiempo para evitar que el mal triunfe.

Lo que Tartakovky y su equipo de guionistas, dibujantes y animadores hicieron de 2001 a 2004 fue darle al público que veía Cartoon Network (o los canales que retransmitían sus series como el Canal 5 de Televisa) una serie llena de acción bien ejecutada y combates con coreografías espectaculares, pero que también mantenía los díálogos al mínimo y a veces nos entregaba largas escenas de contemplación que nos permitía disfrutar de coloridos escenarios y personajes antes que los espadazos y rayos laser invadieran la pantalla (razones suficientes para que George Lucas le pidiera a este animador de origen ruso hacer la primer serie animada de las Clone Wars en un estilo muy similar al de Samurai Jack) con influencias como el cine de Akira Kurosawa, Ronin de Frank Miller o la serie Kung Fu protagonizada por David Carradine (Bill para los más jóvenes) .

El peso de la serie caía por completo en el Samurai (con voz en inglés de Phil LaMarr y de Juan Guzmán en Hispanoamérica), apodado como Jack por todo lo que lo conocen,  un guerrero de noble corazón y pocas palabras que vive sintiendo la culpa por no haber derrotado a Aku cuando tuvo la oportunidad.

Por otra parte, Aku (con voz en inglés del sensacional y ya fallecido Mako Iwamatsu; Greg Baldwin tomando el relevo en la nueva temporada y en español Enrique Mujica) en verdad cumple con su promesa de ser el mal encarnado, es tramposo, mentiroso, cruel, escurridizo y a pesar de todo, fascinante de ver por su divertida forma de ser villano.

Trece años después de su último capítulo, nos encontramos a Jack sin su espada, sin esperanzas de cumplir su misión, sin la capacidad de envejecer y ya casi sin ganas de vivir y a un Aku que ha perdido su entusiasmo al tener prácticamente la victoria pero también la certeza de que Jack seguirá siendo una espina molesta en su apocalipsis perfecto.

Sin embargo, el ataque de un grupo de guerreras autonombradas como Las hijas de Aku marca el comienzo de un viaje de autoreconocimiento y recuperación de la fe en su misión.

Al ser una serie limitada y el final definitivo de la serie, los episodios ahora si tienen un hilo narrativo claro que además de seguir a Jack y a Aku, también le dedica tiempo a Ashi, una guerrera que descubre que fue criada a partir de mentiras; Scaramouche, un androide sádico al servicio de Aku, con mucho sentido del ritmo y estilo (nene) ,y a El Escocés, un aliado y amigo de Jack de la serie original.

Una de las cosas mejor logradas en esta nueva temporada es mantener gran parte del estilo, humor y animación de las primeras temporadas, pero también incrementar los riesgos, la complejidad y la violencia para ir de acuerdo con quienes crecieron con la serie y que ahora ya tienen la edad para ser el público meta de Adult Swim. Cosas que no hubieramos podido ver en la serie original como una metáfora de una erección en el transporte público, sangre roja (ya saben, si es verde, azul o aceite no hay problema, sólo importan los humanos) o un villano masacrando una aldea sólo para llamar la atención, aportan esa sensación de riesgo y madurez en la serie y muestran el viaje de Jack, de su peor momento a encontrar razones para vivir y luchar definitivamente con Aku.

Para hablar del final en sí sin dar muchos spoilers, sólo vale decir que la serie sabe retomar elementos y personajes de las primeras temporadas y darles un sentido y un propósito en esta nueva historia junto a los nuevos personajes y situaciones; la saga de Jack cierra de manera redonda, el héroe está donde debe estar, pero aunque termina luciendo casi igual que al inicio, ha sufrido, perdido y aceptado el cambio resultado de su travesía.

Para quienes disfrutaron de las primeras temporadas esta nueva y última entrega será un espectáculo sensacional. Por otro lado, si de niño no la viste o te aburría, vale la pena darle una nueva oportunidad a esta entrega más contenida y madura en todos los sentidos.

La temporada final de Samurai Jack es uno de los mejores revivals que he visto en esta tendencia actual, mantiene y mejora la calidad del original, expande el desarrollo de personajes y sobretodo, le da a este guerrero su merecido y digno final.

 

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