Ghost in the Shell (1995): La nueva vida y su hábitat

Aviso: A propósito del estreno de la versión estadounidense de Ghost in the Shell dedicaré tres publicaciones, esta, la primera, a la cinta original, la segunda a la serie de anime GitS: Stand Alone Complex y la tercera a la cinta protagonizada por Scarlett Johansson.

No es ninguna revelación que cada vez más dependemos de la tecnología y depositamos en esta más información sobre nuestras vidas, para ejemplo, la reacción de miedo cuando te roban tu equipo telefónico por toda la información ahí contenida o este peculiar documental sobre la vida de un ladrón de teléfonos celulares, pero esto parece que sólo va a seguir avanzando.

¿Podríamos llegar a un punto en dónde nuestro cuerpo entero empiece a ser reemplazado por máquinas completamente conectadas a La Red? En caso de que sí ¿qué tanta de nuestra identidad depende del cuerpo que habitamos y qué tanto es esa “alma inalterable” que tanto fascina a las religiones? Estas son algunas de las preguntas que guían la historia de Ghost in the Shell, manga creado por  Masamune Shirow en 1989 y adaptada como película de anime por Mamoru Oshii en 1995.

Esta historia ocurre después de la Cuarta Guerra Mundial, en un Japón futurista en el que gran parte de la población tiene implantes cibernéticos reemplazando órganos, desde una mano hasta el cerebro mismo, esto sumado a que las máquinas cada vez son más inteligentes, hace necesario marcar la frontera entre inteligencias artificiales y humanas a través de los”ghosts”, esa parte que conocemos coloquialmente como el alma y que en teoría es algo inalterable que forma la identidad de los individuos humanos. Por lo mismo, las amenazas de carácter cybernético cada vez son mayores y por ello el gobierno de este Japón ha creado una fuerza secreta, la Sección 9, que se dedica a identificar y neutralizar este tipo de crímenes.

La protagonista de Ghost in the Shell es a mayor Motoko Kusanagi, la Mayor que comanda el trabajo del equipo y una cyborg casi completa, que tiene mejoras como fuerza sobrehumana, mejor puntería y la capacidad de conectarse a todo tipo de máquinas e incluso órganos cibernéticos como ojos o cerebros. Bajo la dirección del Jefe Daisuke Aramaki y asistida por el leal Batou (un ex soldado con ojos cibernéticos y mayor conciencia de su humanidad) y el novato Togusa (un ex policía reclutado por la Mayor debido a su casi total falta de implantes electrónicos), ella ahora tiene la misión de investigar y capturar a un hacker conocido como The PuppetMaster que tiene la capacidad de alterar los ghosts de la gente para manipularlos de acuerdo a un plan desconocido, pero con fuertes implicaciones políticas y diplomáticas.

Más allá de la acción bien ejecutada y una trama de ciencia ficción cyber-punk bien desarrollada, Ghost in the Shell es un gran referente del anime por los temas filosóficos que envuelven su historia; la Mayor Kusanagi se cuestiona sobre su propia naturaleza por ser casi una máquina, pero no deja de cautivarse y valorar la humanidad de quienes la rodean, algo evidente en secuencias como sus recorridos por la ciudad o las tomas que se enfocan sólo en la música (un tema hipnótico e icónico) y en los edificios y calles vacías de la ciudad (esos cuerpos habitados por las miles de almas que somos los humanos) y que hacen más inquietante la habilidad del antagonista de alterar algo considerado como sagrado e imperturbable. Sin dar muchos spoilers del objetivo final del antagonista, la película concluye con una provocadora reflexión sobre lo que es la vida y cómo este podría tomar un nuevo rumbo a través de la tecnología y la conexión a información casi ilimitada que ofrecen las nuevas tecnologías (casi 20 años que otros fascinantes conceptos como la película Her (curioso, también con la Johansson), la saga Matrix (que las hermanas Wachowski reconocen haber inspirado en este anime) o la reciente serie Westworld.

Ghost in the Shell es una película fascinante, que ofrece acción pero también un contenido muy digno de reflexionar. Vale mucho la pena verla antes del estreno de su adaptación, e incuso volver a verla, ya que como buena película, tiene lecturas más profundas y detalles que cobran mayor sentido con cada revisionado. Vale la pena tener en mente sus mensajes por si alguna vez llegamos a cuestionarnos quienes somos y si el teléfono ya es nuestro cibercerebro.

The following two tabs change content below.

RAxel

Latest posts by RAxel (see all)

Deja un comentario.